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Suelos de exterior

 

Los pavimentos exteriores se utilizan para dar firmeza y solidez a ciertos espacios del jardín; un patio, una terraza o zona de estar, un sendero, la entrada a la casa…

En jardines donde se desea dedicar poco tiempo y presupuesto a labores de jardinería, las áreas pavimentadas predominan respecto a las áreas de plantas. Esta opción requiere de un mayor presupuesto inicial aunque posteriormente implicará un menor presupuesto de mantenimiento.

Antes de elegir suelos de exterior se debe valorar el uso que se le dará, si deben pasar por encima coches, camiones, maquinaria pesada, carretillas… o si se instalará alguna estructura pesada sobre dicho pavimento. Si el suelo necesita soportar peso, además de ser resistente, deberá instalarse sobre una buena base con hormigón. Puedes consultar materiales y necesidades de cimentación según el uso en el proveedor del pavimento o la empresa a la que contrates la obra.

 

El diseño del suelo influye fuertemente en el aspecto del jardín. Existen tres tipos básicos de pavimentos en función del resultado que generan en el diseño del jardín:

  • Los pavimentos estáticos atraen la mirada fija hacia el suelo, por ejemplo, los elegantes pavimentos de madera o unas baldosas cuadradas alternas de color verde y amarillo. Los suelos estáticos son los más adecuados en espacios pequeños.
  • Los pavimentos dinámicos imprimen movimiento o direccionalidad al espacio, por ejemplo, un camino de baldosas combinadas que generen un dibujo de formas geométricas y lleven la mirada hacia el fondo del camino. Los pavimentos dinámicos son buenos en jardines medianos o grandes y cuando exista un lugar o elemento hacia el que dirigir la mirada.
  • Los pavimentos indefinidos pueden emplearse como fondo discreto para poder destacar otros aspectos del jardín.

 

En jardines en los que predomine el pavimento se deben seleccionar pavimentos exteriores que creen un contraste atractivo para las plantas que, aunque serán pocas, cobrarán gran protagonismo destacando su colorido y frescura. Los pavimentos también pueden crear dibujos combinándolos con plantas cubre-suelos. Por ejemplo, se puede crear un área pavimentada con un diseño que combine zonas de cerámica de color oscuro, zonas de grava blanca, zonas de grava roja y zonas con plantas cubre-suelos.

 

Opciones en el mercado

 

Existen muchos materiales para tarima exterior y suelos de exterior. Al valorar su elección se deben tener en cuenta aspectos prácticos como su dureza, su resistencia al hielo o que no resulten resbaladizos. Los materiales naturales de la zona (piedra, pizarra…) serán los más prácticos y adaptables al entorno, si bien, el amplio muestrario que se ofrece en el mercado permite elegir desde los pavimentos más discretos a los más contrastantes.

Los pavimentos de madera son una opción muy actual pero debemos exigir madera procedentes de bosques sostenibles, con sello FSC.

Otra alternativa para pequeños senderos o espacios de poco tránsito son los materiales blandos; guijarros, grava de distintos colores, piedras de distintas formas y texturas, ripio, corteza.. Los materiales blandos ofrecen gran variedad de texturas y colores y resultan enormemente decorativos, especialmente si se combinan con plantas.