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Poda de formación de un arbusto

 

La poda de formación se realiza para dar al arbusto la forma deseada. Se puede realizar durante los primeros años tras la plantación o dejarlo crecer libremente durante 2-3 años y después aplicar la poda de formación. Antes de iniciar la poda de formación de un arbusto es conveniente conocer algunas características que afectarán a su poda:

 

1.- ¿Se trata de un arbusto retoñante o no retoñante? Un arbusto es retoñante cuando produce vástagos o brotes de raíz, lo que hará que tienda a extenderse a través de varios troncos o tallos.

Si un arbusto retoñante se recorta a pocos centímetros del suelo o dejando dos yemas, reaccionará generando brotes desde la raíz.

Por el contrario, un arbusto no retoñante no genera brotes desde la raíz y para estimular su frondosidad se recortarán todas sus ramas a la mitad o a un tercio.

 

2.- ¿Se trata de un arbusto interesante por su floración o fructificación? Si el arbusto resulta de interés por sus flores o por sus frutos, se debe conocer su época de floración y si florece sobre madera vieja o madera nueva para aplicar una poda que favorezca el desarrollo de la floración o fructificación.

 

Arbusto que florece sobre ramas del año en curso: La poda se realizará a finales del invierno o, en el caso de plantas sensibles a la poda, a finales de otoño. La poda de formación seguirá las siguientes fases:

o Año 1: Se recortan todas las ramas entre un tercio o la mitad.

o Año 2: Se recortan todos los brotes nuevos dejando uno o dos pares de yemas.

o Año 3 y siguientes: Se recortan los nuevos brotes a uno o dos pares de yemas.
 

 

Arbusto que florece sobre ramas del año anterior: La poda de formación se debe realizar al finalizar la floración. Si se poda en invierno, se eliminan las yemas florales y la planta no dará flor.

o Año 1: Se eliminan las ramas débiles, dañadas o mal ubicadas.

o Año 2: Se eliminan las flores marchitas tras la floración, recortando los tallos que han florecido a la altura de los brotes jóvenes que crecen en las ramas principales.

o Año 3 y siguientes: Se repite el mismo proceso.


Arbusto que florece sobre ramas de dos o más años: La poda se debe realizar al final del invierno, antes del inicio de la brotación floral.

o Año 1: Se eliminan ramas débiles, dañadas o mal ubicadas equilibrando la copa

o Año 2: Se eliminan ramas cruzadas o demasiado próximas

o Año 3: Se despuntan o recortan ligeramente las ramas que han dado flor.


3.- Formas de un arbusto

 

Arbusto en cepa: Se deja que el arbusto se desarrolle a partir de numerosas ramas que parten a ras del suelo. Para esta opción el arbusto debe ser retoñante.

 

Arbusto con varios troncos: Se eliminan las ramas que surgen de la base dejando únicamente de 2 a 5 troncos de 30 a 60 cm de longitud a partir de los cuales se deja que se desarrollen ramas secundarias. Para esta opción el arbusto debe ser retoñante.

 

Arbusto en pie bajo: Se eliminan todas las ramas de la base dejando únicamente un tronco base de 20 a 40 cm de altura, del que se deja que salgan el resto de ramas.

 

Arbusto arbolillo: Se forma un tronco único con una copa elevada, con aspecto de pequeño arbolillo. Para favorecer el crecimiento recto del tronco, se debe atar un tutor. Una vez la copa alcance la altura deseada, se podrá despuntar la rama guía o brote apical, lo que estimulará el crecimiento de las ramas laterales desarrollando una copa compacta.