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Plantas que necesitan más riego

 

Al realizar la planificación del riego del jardín, es necesario establecer prioridades y analizar qué plantas necesitan más riego y en qué momentos.

 

Plantas nuevas. Todas las plantas nuevas, incluso las que soportan la sequía, necesitan agua durante los primeros meses para crear el sistema radicular que las permita establecerse en la tierra y acceder al agua de la tierra profunda.

 

Hortalizas y frutales. Las plantas hortícolas y los árboles frutales tienen mayores necesidades hídricas durante el crecimiento de las frutas y verduras, por lo tanto, la huerta es de los espacio del jardín que más riego adicional necesitará cuando no llueva. Un sistema de riego automático por goteo es lo más cómodo en este caso, principalmente cuando se dispone de poco tiempo o se producen ausencias por viajes de trabajo o de vacaciones.

 

Césped. El césped es de las áreas del jardín que más agua precisa para estar verde y atractivo. Aún así, es posible elegir mezclas de césped más resistentes a la sequía o con mayor capacidad para el rebrote tras un período sin agua. Cuando el césped se está estableciendo, se debe regar con frecuencia, incluso a diario en veranos calurosos y secos. Una vez establecido, se podrán espaciar los riegos en función del tipo de césped. Además, cuando el césped se recorta con más frecuencia, éste tendrá mayores necesidades de riego.

 

Plantas en maceta. Dado que crecen en un volumen de tierra limitado, el sustrato se seca rápido, especialmente si hay viento, sol o el clima es seco y caluroso. Si se encuentran en el interior de una casa o edificio, se enfrentarán además a la sequedad ambiental, especialmente si hay calefacción. Por lo tanto, será necesario regarlas todo el año, y con una frecuencia alta en primavera y verano.

 

Plantas cultivadas en un muro o bajo  techo. Se trata de plantas que no reciben la lluvia natural y por tanto, necesitan riego artificial. Por ejemplo, es el caso de plantas trepadoras y arbustos que forman setos vegetales recubriendo paredes. Para facilitar que el agua de lluvia alcance el suelo cercano a la planta, es conveniente plantar a 45-50cm de la pared.

 

Coníferas. Algunas coníferas soportan bien la sequía, sin embargo, a diferencia del resto de plantas, en las coníferas no se debe esperar a que las hojas se sequen, puesto que las ramas o madera vieja no rebrotan. Por lo tanto, en primavera y verano, se debe estar atento para aplicar algún riego adicional a las coníferas siempre que se alargue el período de sequía.

 

Rododendros. Los rododendros son plantas que sufren mucho con la falta de agua debido a que tienen un sistema radicular especial, carente de pelos absorbentes. Cuando no reciben agua suficiente, se pliegan sus hojas y se paraliza la floración. Si la sequía es severa toman tonalidades marrones y acaban muriendo.

En climas secos, la opción más práctica es buscar otra planta sustitutiva más adecuada, como por ejemplo Nerium oleander (Adelfa), de floración muy atractiva y colorida, pero de gran resistencia a la sequía.