Navega rápidamente por el índice del contenido



Plantar a raíz desnuda o con cepellón

 

Los pasos a seguir para realizar la plantación son similares sea cual sea el tipo de planta, si bien, deberán calcularse los espacios de separación, la dimensión de los hoyos y los elementos de sujeción y protección en función de las características de cada planta.

 

Preparación previa de las plantas. Las plantas deben prepararse para la plantación una hora antes. En primer lugar, se riega la planta abundantemente o se introduce el cepellón, maceta o raíz desnuda en un cubo de agua. En segundo lugar, se revisan sus raíces, extendiendo las raíces que se encuentren retorcidas o enmarañadas y recortando o eliminando las que estén dañadas.

 

Fases de la plantación.

 

1º Comprobar el espacio de plantación colocando la planta sobre su zona de ubicación y calculando las dimensiones que cogerá la planta adulta, teniendo en cuenta tanto la parte aérea (ramificaciones y follaje) como la parte de raíces (la que quedará bajo tierra).

 

2º Abrir un hoyo de plantación del tamaño adecuado. Realizar la plantación en un hoyo demasiado profundo o demasiado estrecho puede poner en peligro el arraigue de la planta. Al retirar la tierra del hoyo se deben respetar las distintas capas del suelo separándolas para mantener su posición inicial al rellenar el hoyo. Se deben eliminar las hierbas adventicias de la capa superior del suelo.

 

 Hoyo para una planta en maceta o con cepellón, el hoyo deberá ser tan profundo como la altura del cepellón y entre el doble o triple de ancho que la anchura de la maceta o cepellón.

 

Hoyo para una planta a raíz desnuda, el hoyo deberá ser lo suficientemente amplio como para acoger las raíces de la planta hasta la marca original de tierra del tronco.

 

3º Colocar la planta en el hoyo, de forma que quede bien nivelada, recta y centrada respecto a la vertical del suelo.

 

La planta de raíz desnuda o con cepellón debe quedar enterrada hasta la marca de tierra y sus raíces deben quedar bien extendidas. En el caso de las plantas con cepellón, se debe retirar previamente el envoltorio de las raíces con cuidado para no romper el cepellón.

 

La planta en maceta se pone boca abajo para extraerla junto al cepellón, que al ser plantado debe quedar a la misma profundidad que en la maceta.

 

4º Colocar elementos de protección o sujeción en plantas que lo precisen.

 

Árboles o arbustos. Es habitual que muchos árboles y arbustos necesiten protección contra el viento durante sus primeros años de desarrollo. Para ello se utiliza una estaca de dimensiones y resistencia acorde al árbol o arbusto plantado y existen varias opciones de colocación:


     o Estaca paralela. Colocar una estaca por el lado hacia el que sopla el viento en posición paralela al tronco.

     o Doble estaca. Colocar doble estaca para sujetar el árbol por dos lados

     o Estaca en ángulo. Colocar una estaca formando ángulo de 45º con el tronco.

También es posible que algunos árboles jóvenes necesiten protección contra animales como los conejos en los primeros años, en cuyo caso, se incorporará en el hoyo una estaca que al finalizar la plantación, permita anclar una red alrededor del tronco del árbol. La misma estaca utilizada para dar sujeción al árbol frente al viento puede servir para anclar una red de protección para los animales.

 

Plantas trepadoras. Las plantas trepadoras necesitan un soporte temporal para ser guiadas hasta la pared, valla o soporte definitivo. Como soporte temporal se pueden utilizar cañas de bambú clavadas en la tierra a modo de abanico y apoyadas contra la pared o valla.

 

Herbáceas o plantas hortícolas. Algunas plantas herbáceas se desarrollan en altura pero no generan tallos resistentes resultando muy frágiles ante el viento, por lo que puede ser recomendable clavar en el suelo cañas de bambú u otros tallos leñosos finos que puedan servir de soporte a sus frágiles tallos. Estos soportes se pueden colocar en paralelo al tallo de la planta o en otros casos, como por ejemplo, las matas de judías o las tomateras, se puede crear una estructura sólida compuesta por dos cañas clavadas en la tierra y cruzadas entre sí en forma de “X” y unidas en el medio con una tercera caña horizontal.

 

5º Rellenar el hoyo con tierra. Tras colocar la planta y los elementos de protección que pueda necesitar, se procede al rellenado del hoyo manteniendo la planta recta y respetando la estructura original de la tierra al incorporarla nuevamente al hoyo. Se debe dejar una depresión alrededor de la planta donde se acumule agua para las raíces de la planta. La zona de depresión debe ser amplia si se trata de plantas xerófilas, plantas que desarrollan un amplio sistema radicular.

 

6º Compactar la tierra con el talón para eliminar el aire que pueda haber quedado y asegurar el contacto de las raíces con la tierra. Comprobar nuevamente que la planta quede recta.

 

7º Atar la planta a los soportes de sujección, en el caso de las plantas que necesitan elementos de protección.

 

Árboles y arbustos. Añadir una cincha para sujetar el tronco del árbol o arbusto a la estaca o estacas. La cincha debe ser de un material que no dañe el tronco de la planta y debe soltarse gradualmente a medida que el tronco ensancha.
En el caso de árboles jóvenes que necesiten protección contra animales en los primeros años, se anclará una red en la estaca y se extenderá rodeando el tronco del árbol.

 

Trepadoras. Desatar la planta de su caña original, separar los tallos principales y atar cada uno a una caña haciendo un nudo amplio y suelto justo por encima del nudo de la caña para evitar que la cuerda se deslice hacia abajo.

 

Herbáceas y plantas hortícolas. Atar el tallo a la caña o cañas mediante un nudo amplio y suelto justo por encima del nudo de la caña para evitar que la cuerda se deslice hacia abajo.

 

8º Regar la planta abundantemente y acolchar el suelo si se quiere mantener mejor la humedad de las raíces.