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Fertilizantes orgánicos

 

Los fertilizantes se utilizan cuando detectamos que en el suelo existe una carencia importante de algún nutriente o cuando se somete a la tierra a un gran desgaste de nutrientes, como suele ocurrir por ejemplo en una huerta.

Existen diferentes fertilizantes orgánicos que proporcionan nutrientes concentrados y de rápida absorción sin dañar el suelo ni a sus microorganismos beneficiosos:

 

Aportaciones de nitrógeno:

 

Pezuñas y cuernos. Es de los mejores fertilizantes de nitrógeno de liberación lenta. Contiene un 13% de nitrógeno. Podemos aplicar este fertilizante orgánico para reactivar plantas que han pasado un invierno duro o que muestran un freno en su crecimiento. Los efectos se ven a medio plazo.

Sangre seca. Contiene un 12% de nitrógeno. Es un fertilizante de nitrógeno de liberación rápida, por lo que sólo debe emplearse en los momentos en los que la planta necesita un complemento adicional de nitrógeno, principalmente en primavera.

Harina de pescado. Contiene un 9% de nitrógeno, además de un 2,5% de fósforo.

 

Aportaciones de fósforo:

 

Harina de huesos. Se trata de un popular fertilizante de fosfato útil para activar el crecimiento de las raíces. Contiene un 22% de fósforo y un 3,5% de nitrógeno.

Harina de huesos, sangre y pescado. Contiene un 8% de fósforo, así como un 3,5% de nitrógeno de liberación rápida por lo que deberemos esparcirlo por la tierra pocos días antes de plantar. También contiene un 0,5% de potasio.

Fosfato natural. Contiene un 30% de fósforo, además de un alto contenido de calcio.

Fosfal (fosfato calcinado). Es un fertilizante de acción rápida, que contiene un 30% de fósforo, así como algo de aluminio.

 

Aportaciones de potasio:

 

Potasa de roca. Es un fertilizante insoluble, que permanece en el suelo a disposición de las plantas durante mucho tiempo. Contiene un 10,5% de potasio.

Cenizas de madera. En un fertilizante de potasio, aunque también contiene fósforo y nitrógeno, así como oligoelementos, en una proporción que varía dependiendo del material quemado.

Patenkali (sal natural). Contiene un 30% de potasio, un 17% de azufre y un 10% de magnesio, además de algo de sílice.

 

Aportaciones de calcio:

 

Polvo de rocas calizas. Contiene un 50% de calcio y se utiliza para elevar el pH de suelos ácidos.

Cretas fosfatadas. Contiene alrededor de un 50% de calcio y un 8% de fósforo, además de diversos oligoelementos.

Yeso. Contiene un 30% de calcio.

Marga. Contienen un 20% de calcio.

 

Aportaciones de magnesio:

 

Dolomita cálcica. Contiene un 20% de magnesio, así como un 30% de calcio.

Sulfatos marinos. Contienen un 15% de magnesio.

 

También la harina de algas, las algas líquidas y el estiércol líquido contienen una buena dosis de magnesio.

 

Aportaciones de azufre:

 

Kieserita. Contiene un 20% de azufre y un 25% de magnesio.

 

Aportaciones de oligoelementos: La harina de algas, las algas líquidas y el estiércol líquido contienen una buena dosis de oligoelementos para tratar carencias de hierro, zinc, cobre, manganeso, boro y molibdeno.

 

Algas líquidas. Se pueden encontrar varios productos de líquido de algas que contienen un 2,5% de potasio, además de un 1,5% de nitrógeno y una amplia gama de oligoelementos. Se utilizan para corregir deficiencias de forma rápida. Además, podemos utilizar las algas líquidas para proteger a las plantas de las heladas y de ataques de hongos.

Harina de algas. Contiene un 2,8% de nitrógeno, un 2,3% de potasio y un 0,2% de fósforo, además de una amplia gama de oligoelementos. Es un fertilizante orgánico bastante equilibrado y de liberación lenta.

Estiércol animal líquido. Contiene un 1,5% de potasio, un 1% de nitrógeno y un 1% de fósforo, además de ser muy rico en oligoelementos. Este fertilizante resulta muy práctico y económico ya que podemos fabricarlo nosotros mismos utilizando un bidón grande con agua y medio saco de estiércol fresco, preferiblemente de oveja. Dejaremos el saco de estiércol a remojo durante 15 días, hasta que el agua adquiera un color marrón oscuro. Después cubriremos el bidón con una tapa o plástico y podremos utilizar el estiércol líquido durante meses. 



Si deseamos solucionar de forma rápida una deficiencia en oligoelemento podemos realizar un pulverizado con algas líquidas sobre las hojas. Su efecto será rápido pero para que resulte eficaz a medio plazo, deberemos realizar a continuación un buen abonado con harina de algas y estiércol bien descompuesto o compost.

Otra solución rápida para una carencia de oligoelementos es la aplicación de estiércol líquido. Para ello regaremos abundantemente el suelo dejándolo drenar y seguidamente añadiremos el estiércol líquido. Su efecto es a corto plazo, por lo que deberemos aplicar un buen abonado con harina de algas y compost.