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Control de malas hierbas en el césped

 

cesped con malas hierbas

 

Las malas hierbas o hierbas adventicias son especies rústicas que nacen de forma espontánea y que debido a su gran rusticidad, tienden a extenderse compitiendo con las plantas del jardín.

En el césped, las hierbas adventicias sin control compiten con las especies cespitosas por el agua, los nutrientes, la luz y el espacio, además de dar un aspecto descuidado y poco estético. Sin embargo, las hierbas adventicias controladas aportan biodiversidad al césped haciéndole más resistente a las enfermedades.

Por lo tanto, en el césped es necesario mantener bajo control la expansión de las hierbas adventicias, pero no hace falta intentar eliminarlas por completo arrasando el jardín con herbicidas peligrosos para nuestras mascotas, así como perjudiciales para el suelo del jardín y para la naturaleza.

La mayoría de hierbas adventicias son plantas muy conocidas y populares: Amapola, Trébol, Jaramago, Verdolaga, Acedera, Senecio, Cenizo, Diente de león, Llantén, Poa, Grama, Pata de gallina, etc.

 

¿Cómo controlar las malas hierbas?. Para mantener bajo control la expansión de las hierbas adventicias debemos actuar para frenar su desarrollo:

  Crear y mantener un césped fuerte y resistente: Si contamos con un césped formado por especies cespitosas bien adaptadas al suelo y al clima del jardín, y además no lo sometemos a siegas muy fuertes que lo debiliten, el césped no permitirá una gran expansión de otras hierbas adventicias.

  Mantener un equilibrio constante entre el césped y las hierbas adventicias: Para ello vigilaremos el desarrollo de las hierbas adventicias en el césped arrancando de raíz todas las que veamos que crecen o se extienden demasiado. Podemos arrancarlas con la mano o con una azada. Prestaremos especial atención durante la primavera y el verano.