Navega rápidamente por el índice del contenido



 

Accesorios jardineria

 

Además de las herramientas y maquinaria de jardinería, existen otros útiles y accesorios que nos facilitan el trabajo y no deben faltar en el jardín:

 

Regadera: Una regadera resulta siempre útil para poder regar a mano las plantitas pequeñas recién sembradas o cualquier otra zona del jardín que requiera riegos delicados. Por otra parte, aunque dispongamos de riego automático, a veces puede resultarnos relajante regar a mano algunas plantas y disfrutar del olor a tierra húmeda.

En el mercado podemos encontrar regaderas de diseño funcional, generalmente en plástico, o regaderas de diseños originales y decorativos, que además de servirnos para regar las plantas, adornan nuestro jardín o terraza.

Debemos elegir un tamaño adecuado para las plantas que vayamos a regar y asegurarnos de que tenga un asa cómoda para mover la regadera llena de agua. Si necesitamos regar plantas con follaje abundante, una regadera con brazo alargado nos facilitará el acceso entre el follaje. Si vamos a regar plantas situadas en altura, la verticalidad del brazo nos permitirá llegar mejor hasta ellas.

 

Carretilla: La carretilla resulta fundamental para transportar tierra, compost, restos vegetales, plantas, piedras, … de un sitio a otro del jardín. Además, permite volcar el contenido para descargarlo con menos esfuerzo.

Las carretillas de una rueda necesitan más fuerza y equilibrio, por lo que para trabajos pesados suele ser conveniente usar carretillas de dos ruedas. Otro aspecto útil en una carretilla es el número de posiciones.

La caja de la carretilla puede ser de plástico, menos vulnerable a inclemencias del tiempo, o metálicas, en cuyo caso conviene elegir modelos que no se oxiden ni se abollen.

En todo caso, una carretilla ligera y sólida nos resultará siempre más fácil de manejar y más duradera.

 

Guantes: Los guantes protegen las manos de cortes, espinas, piedras y tierra, evitándonos ampollas o heridas innecesarias.

Elegir guantes de jardinería cómodos resulta fundamental. Para ello, elegiremos guantes de una talla que se ajuste a nuestras manos, evitando tallas pequeñas que nos produzcan ampollas, ni tallas grandes que se nos resbalen.

Otro aspecto importante es comprobar que los guantes no tienen costuras internas que puedan provocarnos roces y ampollas al usar el guante.