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Abonado del césped

 

El césped es un gran consumidor de nutrientes debido a que está sometido a siegas y pisoteo constantes que obligan a que las plantas deban regenerarse constantemente emitiendo nuevos tallos, nuevas hojas y nuevas raíces.

Podemos reducir las necesidades de nutrientes del césped sembrando un césped de bajo mantenimiento, formado por especies de crecimiento lento que permitan siegas menos frecuentes y recortes menos fuertes. Además, si entre las especies cespitosas del césped incluimos a Trifolium repens (Trébol enano), especie leguminosa fijadora de nitrógeno, aseguraremos un aporte natural de nitrógeno al suelo, de gran utilidad para el césped.

 

Cesped bajo mantenimiento
 


De forma general, el césped exige varios abonados anuales que le aporten una nutrición equilibrada compuesta principalmente por:

  • Nitrógeno. El nitrógeno favorece el crecimiento de hojas y tallos, así como la coloración. Es un elemento que se retiene mal en todos los suelos y es fácilmente arrastrado por el agua de la lluvia o el riego. Sin embargo, el césped necesita una gran cantidad de nitrógeno para su crecimiento, principalmente en primavera y verano.

     

  • Fósforo. El fósforo favorece el enraizamiento y el establecimiento del césped. Es un elementos que se retiene peor en los suelos arenosos.
  • Potasio. El potasio interviene en la fotosíntesis favoreciendo la acumulación de reservas de agua y nutrientes, así como la resistencia del césped al pisoteo, al frío, a la sequía y a las enfermedades. El césped necesita más potasio en otoño e invierno.
  • Magnesio. El magnesio influye en la coloración de las hojas.
  • Azufre. El azufre intensifica el color verde del césped y aumenta su resistencia a enfermedades.

     

 

¿Cómo realizar el abonado?. Podemos abonar el césped con fertilizantes químicos o con abonos orgánicos. Si optamos por los abonos orgánicos la naturaleza saldrá ganando pero además disfrutaremos de un jardín más sano y el mantenimiento del césped nos resultará más económico.

En primer lugar segaremos el césped. También podemos aprovechar para realizar el escarificado y el aireado. Dos días después de la siega, aplicaremos compost repartiéndolo de manera uniforme a lo largo de todo el césped. Existen carritos especiales con ruedas que ayudan a distribuir el compost de forma regular y homogénea.

Como complemento a los abonados de primavera, verano u otoño, podemos realizar abonados regulares después de cada siega esparciendo sobre el césped los restos de siega secos y bien triturados.

 

¿Cuándo realizar el abonado?. Debemos realizar al menos un abonado a principios de primavera. Si el césped es exigente en nutrientes se hará un segundo abonado en otoño e incluso un tercer abonado a principios de verano.

Para los abonados de primavera y verano utilizaremos un compost rico en nitrógeno que estimule su crecimiento y densidad. El abonado de otoño debe realizarse con un compost rico en potasio y pobre en nitrógeno, que hará al césped más resistente frente al invierno.